La altura también depende del estado de ánimo... y de al lado de quien uno esta parado
por ejemplo:
mi estatura básica es de 1,70 metros pero...
hay veces en las que me siento un corchito, uno de por lo menos 1,45, con caderas anchas y pies pesados
otras, ese 1,45 corresponde a esas petisas que siempre miran para arriba y caminan con saltitos, teniendo la ilusión de llegar a la luna. Esas, como mi amiga geri, que van con una sonrisa en la cara y que les maravilla los árboles por su grandeza y sus ramas inalcanzables.
También puedo llegar a medir dos metros. Ser un fideo laargoo y alto, quebrable. débil y a medio cocinar.
O una gran gigante, con manos y pies que ocupan kilómetros y que siempre se llevan algo puesto.
Pero lo que mas me gusta son los días como hoy. En los que mido... quien sabe que, pero que los adorno con rojo y verde, y mis rulos acompañan mis saltos de caperucita roja. Son los mejores días, cuando mido 1,70 y aún así miro para arriba, maravillada por la grandeza de todo.
La medida depende mucho del estado de ánimo y de al lado de quien uno esté parado...
miércoles, 25 de junio de 2008
miércoles, 18 de junio de 2008
Gente corriendo para llegar a la plaza,
gente corriendo para escapar de la plaza
gente corriendo sin saber por que, tan solo siguiendo al de adelante.
Gente que se mira y sonríe histérica por lo que vendrá
¿Pero qué es lo que vendrá?
Profesía autocumplida
y los anestesiados de siempre que miran indiferentes
y un hijo le pregunta a su madre "quienes son esos, los de los carteles, que se bajan de a montones del tren" y la mamá suspira, no es fácil explicarle a un nene de nueve años, 99 días de conflicto Gobierno - Campo.
Cacerolas en Barrio Norte, Belgrano, Chacarita y Villa Lugano.
Leche que se tira y miles de bebés muriendo de hambre.
Disco pone cartelistos en carnes marrones: "esta carne no es para congelar"
Unas Lays se ponen tristes por que son las únicas en la góndola...
Los pequeños productores no tienen subsidios.
El gobieron juega pegar y esconderse.
Néstor sale a bardear, ¿en nombre de que?
¿Presidente, ex presidente, primer damo?
Ya nadie tiene razón, un poquito de acá, un poquito de allá y sos una cagona por no tomar partido por alguno de los dos
Un día más y ya son cien.
gente corriendo para escapar de la plaza
gente corriendo sin saber por que, tan solo siguiendo al de adelante.
Gente que se mira y sonríe histérica por lo que vendrá
¿Pero qué es lo que vendrá?
Profesía autocumplida
y los anestesiados de siempre que miran indiferentes
y un hijo le pregunta a su madre "quienes son esos, los de los carteles, que se bajan de a montones del tren" y la mamá suspira, no es fácil explicarle a un nene de nueve años, 99 días de conflicto Gobierno - Campo.
Cacerolas en Barrio Norte, Belgrano, Chacarita y Villa Lugano.
Leche que se tira y miles de bebés muriendo de hambre.
Disco pone cartelistos en carnes marrones: "esta carne no es para congelar"
Unas Lays se ponen tristes por que son las únicas en la góndola...
Los pequeños productores no tienen subsidios.
El gobieron juega pegar y esconderse.
Néstor sale a bardear, ¿en nombre de que?
¿Presidente, ex presidente, primer damo?
Ya nadie tiene razón, un poquito de acá, un poquito de allá y sos una cagona por no tomar partido por alguno de los dos
Un día más y ya son cien.
martes, 17 de junio de 2008
jueves, 12 de junio de 2008
sin un libro en la mano...
Se me hace imposible viajar en subte sin un libro en la mano. Aunque no lo lea, aunque la gente me empuje y no pueda agarrarme de la baranda con las dos manos.
Hasta he desarrollado la habilidad de leer parada. Aún en la retorcida linea C camino a Constitución.
Es como una extensión de mi cuerpo, una prótesis que me da confianza y me hace sentir segura. Como si fuera mi pata de madera.
A la vez me gusta leer las portadas o contratapas de los libros ajenos. si, soy de esas chusmas insoportables que tiene que correr la vista con rapidéz para que no la pesquen leyendo diarios ajenos.
Es simple, me hace sentir segura, como si las palabras que se escurren en mis manos fuesen mi tercer ojo, mi espada de Himann, hasta mi sombrero rojo de papá pitufo.
Será de ñoña, pero las palabras me protegen...
Hasta he desarrollado la habilidad de leer parada. Aún en la retorcida linea C camino a Constitución.
Es como una extensión de mi cuerpo, una prótesis que me da confianza y me hace sentir segura. Como si fuera mi pata de madera.
A la vez me gusta leer las portadas o contratapas de los libros ajenos. si, soy de esas chusmas insoportables que tiene que correr la vista con rapidéz para que no la pesquen leyendo diarios ajenos.
Es simple, me hace sentir segura, como si las palabras que se escurren en mis manos fuesen mi tercer ojo, mi espada de Himann, hasta mi sombrero rojo de papá pitufo.
Será de ñoña, pero las palabras me protegen...
miércoles, 11 de junio de 2008
PARÍS PARÍs PARísPArís París parís
pa-rí-s p-a-r-í-s
PaaaRíííS Paaarís Ppparís
Hay miles de formas para decirlo, una sola para sentirlo.
En una tarde como la de la foto, en la cuál los paraguas no paraban la lluvia horizontal, ni el agua nieve helado, llegué a París.
No me sorprendió, me agotó. Caminé unos pasos, crucé un puente, vi nublarse las luces que acompañaban al río y suspiré al llegar a Notre Dame.
"París en primavera debe ser diferente", pensé.
E imaginé el sol...
Sentí que me cacheteaba y me calentaba una oreja.
Volví.
El frío ya no me molestaba. Camine de la mano conmigo misma
y sonreí.
Al fin y al cabo estaba en PARIS
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