miércoles, 1 de octubre de 2008

amor del más puro...


Esta foto representa mucho, demasiado para mi. En ella Rodriguito, rori como le digo yo.
Después de enojarse conmigo por que me volvía a Buenos Aires y tras una larga charla explicando el por qué y prometiendo volver... le pedí un beso y me dijo: "no dámelo vos".
Y así fue... con las lágrimas a punto de caer y haciendo ruido con la nariz, cerramos los dos los ojos y nos dimos ese besito tierno, ese que significa "hasta luego" y no un adiós.

martes, 30 de septiembre de 2008

Aburríte un poco

¿Cuántas son las ganas y cuánta la necesidad?
¿Cómo saber si tu cabeza está interpretando bien la situación o ya te ganó el cansancio?
¿Conviene siempre esperar a ver que pasa?
¿Y cuándo se espera demasiado?
El aburrimiento puede causar horrores en la mente humana, o quizás te puede llevar a imaginar y en la imaginación encontrar esa respuesta que buscándola, nunca la encontrarías.

mini conversación con sentido sentido

-Che...¿Y ahora que pensás?

-y no sé... depende del segundo del minuto.

delirio II

Antes de que se me caigan todos los dientes, quiero besar.

"Y él... ¿Cómo besa?"

Leyó en la Cosmo una monja de carcajada robusta y un libro de Danielle Steel en la mano, señales equívocas de que las cosas no andan bien. Como cuando pregunto si serpa cierto que los colores tiene sonido.
Una ventana al mundo se abre y una voz inconveniente se hace sentir a lo lejos. Con educación, pide permiso e informa que no siempre cunde el pánico.
Y las protagonistas olvidadas miran la obra en construcción de los fantasmas. Esa manera de clavar los ojos, con esa mirada de enlaces consumados y labios de aullidos, hacen que la imaginación y su doble se fundan en lujuria.
Los límites de la libertad solo llegan cuando los extremos se tocan, errados por naturaleza. Es que el que nos condena es el presente, no el pasado. Odio perder la noche durmiendo, pero amo dormir.
Los misterios mínimos me llevaron a darme cuenta que las variaciones de la vida no son lo que parecen y que la importancia subyace en la revolución de lo esfímero.

Y aunque no seas precisamente una lady, cuando la envidia se apodere de tu mente niña, no te castígues, derrótala.

Implorando por un significado, dices el adiós más cruel y subes tus pies a un banquito para luego saltar. Pero felizmente olvidas atar la soga al cuello y no son más que relaciones peligrosamente pasajeras las que te hacen pasar un mal momento y te quitan el sueño.
Es la hora del té y las crónicas y razones con trozos de verdad están a la orden del día.
La gente envenenada nunca va a participar de las rondas de mujeres vestidas de blanco y hombres de torsos desnudos. Eso, es seguro.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

DELIRIO


Te arde la piel... Te tirás en la cama, tapada de frescas rodajas de tomate, pero el dolor no se te pasa, te arde...
Comiendo helado, manchás tu nariz, entre risas te confundís y te comés un beso, pero no sabe a menta...
Y ves pasar a la Torre Eiffel de tus sueños... ¿O en tus sueños?
Y una Vespa de película te pasa a buscar por una calle de barro.
Mientras vos intentás desclavar tus tacones rotos, tus pies, desacostumbrados, sangran sus ampollas y lloran en puntitas de ballet.
Finalmente, antes de despertarte, te movés hacia la nada misma, ¿O ella se mueve hacia vos? y te rendís, por que te das cuenta... no es más que una vuelta más del camino

martes, 23 de septiembre de 2008

Elección

Sos vos
pero no seguís siendo la misma.

Te diste cuenta que crecer no es solo transformación
sino reinvención y elección.

Ya no basta con vendarte los ojos
por que mirás con los otros sentidos.

No hay forma de cegarte,
la realidad está frente a ti
y tu única opción es enfrentarla.

Una cruz dentro de una cara
y la moneda pasó a tener una sola cara.

Puerta de mente abierta

Otro regalito...

Dos frases de los uruguayos Cuatro Pesos de Propina que me dejaron pensando:

"Estoy más en mi cabeza que al sol"

"el resto del dolor se va con vos a la deriva"

Hotel Familiar

En un hotel de Constitución hay un cartel que dice:

"Hotel Familiar
hay vacantes
no se aceptan chicos".

y más allá de la contradicción yo pienso... que pena no... de la alegría que se pierden.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Volando de vida

Volando de vida. Es una canción de Raúl Porchetto y creo que no hay frase mejor para definir este momento.
Volando de vida, respirando vida, respirando amor, felicidad, plenitud... Como cuando era chica y las obligaciones no existían y jugar al té con mi mamá era el éxtasis más puro.
En mi cabeza, la vuelta a Chaco era miedo, angustia, temor, obligación, sentir que era lo necesario para cerrar una etapa. Pero fue todo lo contrario. No puedo negar que la paz me volvió al cuerpo luego de dos años y que el objetivo de separar al proyecto de la tragedia, se concretó. Pero la experiencia fue más allá de eso.
El miedo al deja vú, al último lugar compartido, a las lágrimas desconsoladas, se convirtió en ganas de revivir y recuerdos de todo aquello que siempre me lleno de tanta vida.
Los abrazos, los besos, las caricias, las cartitas... los chicos corriendo, esperando los juegos, con una energía tan simple y tan llena.
Es uno de los amores más puros que conozco. Por que no hay lazos de sangre, ni geográficos ni legales. Es amor por amor. Es quererse más allá de las distancias, más allá de todo... Son besos pegajosos, mezclados con leche chocolatada y tierra... son carcajadas regaladas por una mueca... manitos tapando ojos y preguntando “Adiviná quien soy”...
Es mucho, y a la vez es poco. Falta, falta tiempo... sobra, sobran ganas, sobra amor...
Volver a la realidad es difícil, pero te hace pensar. El cruce de realidades te lleva a valorar muchas cosas y a darte cuenta que tantas otras no valen la pena... Mantener a la gente que a uno no le hace bien, por la sola inercia de juntar gente en las montañas de la vida, pasa a ser absurdo. Cuando uno va allá y se enfrenta con gente que solo quiere darte y que valoran lo que vos les das, cambia todo.
Es respetarse a uno mismo y respetar al otro. Saber alejar lo que Budddha llamó Dukkha, el sufrimiento, lo dañino... tener cerca solo lo que a uno le hace bien. Mantenerse en el sendero medio, dejar los excesos y encontrar la paz interna.
Vuelvo a respirar. Siento como la paz me llena después de dos años.
Todavía me cuesta escribir lo que viví y lo que vivo... es como si los sentimientos quisieran explotar en mi garganta, en mi cabeza y en mi corazón... y de tanta desorganización, se traban y no saben como salir...
Seguramente más adelante me salga algo más...
Por ahora, estoy volando de vida.