lunes, 11 de agosto de 2008

Miedo a nada...

El miedo es el peor enemigo del ser humano. Por que te frena, no te deja vivir, te encierra en la comodidad.
Por el miedo la gente mata. Aún peor, por el miedo la gente no vive, se paraliza sin recordar que el tiempo sigue. No hay nada peor que un “si yo hubiese...” producto del miedo.
El miedo te revela. Te expone. Se siente, se ve... los perros te muestran sus dientes cuando tu miedo está latente. Los gatos desconfiados sacan sus garras... y el hombre, se aleja.
Si actuar cegado por el miedo es malo, no actuar es peor.
El miedo nunca puede ser una excusa, es mala, es berreta, aunque lamentablemente es real.
Si tenés miedo, reíte de el. Sabelo ficticio, sabe que no sirve para nada y que al fin y al cabo, te vas a reír de los miedos pasados... no hay orgullo mayor que volver cotidiano algo que antes fue miedo y mirar para atrás con ojos de padres enternecidos.

Schuster y Brownie

Hay noticias que te amarga y otras que te alegran el día. Ojala algún día me toque viajar con ellos.

martes, 5 de agosto de 2008

Terapia de Bombas y Colores


Dicen, que los tambores sacan lo más profundo del instinto humano. Dicen, que despiertan al animal que llevamos adentro y que los movimientos que surgen a partir de sus repiques, llaman al deseo más profundo, mas intenso...


Para mi, los tambores son terapia. Terapia sin pelos. No hay que preocuparse por su tu psicólogo, o psicóloga, es lacaneana, freudiana, de terapia larga o corta, de choque, de conflictos irresueltos... si lee la mano o los astros... si ve en tu pupila la gota de irresolución o la se solución... son tan solo tambores que desarman tu cuerpo y desestructuran tu vida por un momento.

Es por eso que los últimos dos lunes estuve concurriendo a "La bomba del Tiempo" (Todos los lunes a partir de las 19 hs en el Konex). Por que ahí no me importa nada. Si me muevo bien bárbaro, si me muevo mal, si soy espástica o robótica, a nadie le importa un pedo. Cada uno está encapsulado en su ritmo y con una sonrisa plantada en la cara. Los tambores te guían, te absorven, te exitan. Las rastas del vecino te rozan la cara y alguien sin querer vierte en tu brazo un vaso de un litro de cerveza. Pero nada importa, es parte de estar ahí. Es cerrar los ojos y disfrutar a pleno la emoción de ser guiado por algo más allá. Como si mis ancestros africanos y uruguayos me llamaran en cada golpe. Mi sangre empieza a latir al ritmo de esos golpes. Siento que mi cerebro respira con ese mismo ritmo y de repente todo, todo mi cuerpo se sumerge en una nueva dimensión de sonidos y sensaciones. Es imposible que la tristeza o la angustia aparezca en ese momento, y en los que siguen.

Es así como cada martes me dan ganas de usar colores. Y entre un mar de grises, negros y marrones otoñales, sonrío al ver que alguna nena lleva una telaraña de gomitas de colores en su cabeza o que mi papá canta, por la mañana y desde el baño, "Aunque no lo veamos el sol siempre está".

Si no es para vivir entre colores y ritmos, me pregunto ¿Para que estamos?

lunes, 4 de agosto de 2008

Aguacero. Lluvia repentina, abundante y de poca duración. Cayó sobre mi en una estampida de gotas dolorosas. Pero el vidrio me protegió, aunque me quería mojar, el vidrio me protegió. Son sonoras las seis de la tarde. Crujen los teclados cargados de dedos estresados que golpetean la ira de una tarde de oficina. Miro con ojos de borracha locura al aburrimiento que me rodea. Son ses y dos. El tiempo no pasa pero tampoco para. Vuelvo a mirar por la ventada lejana y ahora es tan solo una llovizna, seguramente molesta para los que caminan debajo de ella.
No hay paraguas de colores, es culpa de los vendedores ambulantes que solo los compran negros o grises. Por suerte una nena se anima y sale con el suyo, color verde, ojos y orejas de sapo. Sus botitas amarillas y azules chapotean en un charco sucio. En los de antes por lo menos no habían latitas de coca cero flotando.
Y los sentimientos son tan inestables como las palabras que lo describen y como los sueños que los sueñan y como los gritos que lo gritan y los llantos que lo lloran o mejor aún, las carcajadas que lo carcajean.
Me molesta la gente que se irrita ante las palabras inventadas. Sí, la lengua se deforma. Sí, no es correcto según la Real, pero triste, Academia Española. Sí lo se, ya lo se! Pero nada mejor que armar las letras en el orden más placentero para hacer sonar las cosas que uno siente.
Si quiero carcajear carcajeo! Si quiero apapachar, apapacho! Y si quiero upar, upo, no le hago upa.
También suele cruzarme por el hemisferio izquierdo del cerebro, la irracionalidad de ciertas razones. “Es que si, hay ciertos pasos burocráticos que seguir, es racional, sino sería todo un tremendo lío”. Y! Si es un tremendo lío quá! A disfrutar de que todo sea un quilombo gente! No hay nada más lindo que estar en el medio del caos, para hacerlo propio y encontrarle cada uno el orden que quiera. No planteo el tremendo e incestuoso radicalismo extremo. No, planteo que a veces, los pequeños caos, las pequeñas desorganizaciones, imprevistos, errores, líos, hacen de la vida, algo un poco más interesante.

una Horvilleur para vos

no como - Emmanuel Horvilleur


En un día nublado pero lleno de ritmo

domingo, 3 de agosto de 2008

Disney... nos cagó la vida


Alguien le dijo a una amiga de una amiga, una frase muy cierta: "Disney le cagó la vida a las mujeres". Y si, quien n0 espera que Aladin llegue en la alfombra mágica o que el príncipe te despierte de un sueño profundo...


Cada mujer tiene su ideal de príncipe. Para algunas es un hippie que en ves de traje tiene buzo colla y viene galopando en una llama y para otras es un yuppie ejecutivo en un Mercedez Benz descapotable y rojo, si es posible.


Pero la grandiosa idea de ese príncipe azul perfecto se lo debemos a nuestro queridísimo Disney.

Una generación podrida, esperemos que las niñas de hoy se hagan el favor de callar a esos príncipe y se busquen un buen Shrek o aún mejor, un hombre de verdad.

Acabo de volver del cumpleaños de mi amiga Julia. Como en toda buena fiesta me tocó una bolsita de "Hot Wheels" llena de caramelos, titas y rhodesias. Pero sin duda lo que más me gustó fue la frase que me tocó:



(...)"y tus amigos se asombrarán al verte reír mirando al cielo.

Entonces les dirás `Sí, las estrellas siempre me hacen reír´

y ellos te creerán loco".

El Principito.


Y me dieron ganas. Y llegué y a pesar que las estrellas están ocultas... agarré mi Principito y me tiré en la cama, mirando al cielo, a leer.
Hay dos frases que deben ser utilizadas con mucho cuidado o abstenerse de su uso:

"Si yo hubiese...".
Vale la pena los errores, por que se aprenden de ellos, pero de nada sirve reclamarse por lo no hecho. Pasado aprendido, pasado pisado.

"Si yo tuviese...". Bueno, si no lo tenes buscalo! quedarse sentado cómodo esperando que lo que deseamos llegue, no sirve para nada. Hay que levantarse y buscarlo.

miércoles, 30 de julio de 2008

MIRADAS


Seca. Dura. Sorpresiva. Milagrosa. Resacosa. Turra. Baja. Alta. Altanera. Rota. Llorosa. Lagrimosa. Brillosa. Humilde.Bohemia. Orgullosa. Cruda. Asesina. Soberbia. Egocéntrica. Hermosa. Pálida. Porreada. Tumultuoda. Agotada. Crítica. Terca. Aniñada. Asombrada. Verdadera. Falsa. Mentirosa. Ocultadora. Cruel. Inocente. Radical.